Agenda Ciudadana

La ética en la política

El hombre es un ser con capacidad de autodeterminación. Esta elección se lleva a cabo como resultado de un conocimiento que define el carácter de una conducta

El concepto aristotélico, clásico, noble de política se puede traducir así: ‘La política es la ética de lo colectivo’.

El hombre es un ser con capacidad de autodeterminación. Esta elección se lleva a cabo como resultado de un conocimiento que define el carácter de una conducta, ya que está vinculado con una conciencia moral que aprueba o desaprueba un determinado acto.

La ética y la política no son contradictorias. Se diferencian en que la ética opera en el ámbito íntimo y personal y la política se realiza coordinando las acciones de muchos. Todos los días decidimos ante opciones éticas o políticas, porque nuestra naturaleza es plenamente social y vivimos en comunidad; ambas tienen como objeto la buena conducta humana.

La política sin ética es un mal negocio para la sociedad. La política y la ética son dos caras de la misma moneda. Son facetas de la actividad humana que deben propender a la buena vida y convivencia ciudadana. Son parámetros para alcanzar el punto medio, el orden en la dinámica vital de la humanidad. No se puede lograr de forma sostenida una buena vida en un entorno caótico o corrupto y no se puede lograr un buen gobierno si los ciudadanos no son virtuosos. El camino hacia la virtud personal y social es paralelo y los logros en un campo refuerzan el otro, así mismo los fracasos de uno degeneran el otro. Un pensamiento ético que no se plasma en la vida cotidiana, no basta.

Frente al político está la gente y ahí encontramos que el compromiso de la ética no es sólo el compromiso del político; es también el compromiso del ciudadano. Ese ciudadano al que a veces sólo le interesa reclamar por encontrarse insatisfecho. El mismo ciudadano que vota por un candidato o candidata pensando que aquel de palabras fáciles, bonitas y que más le promete será quien le dará solución a su insatisfacción, sin pensar, en definitiva; que debe votar y elegir a quien mejor le sirva como ciudadano.

La sociedad requiere que los ciudadanos y candidatas/os a cargos de elección popular comprometidos con la ética, porque es urgente erradicar la corrupción y retornar a la búsqueda del bien común. Presidenta del Grupo Iniciativa por la Paridad.

Lorena González Ortega
Iniciativa.paridad@gmail.com

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