Opinión

Panamá Cede y China

La injerencia del Imperio de Wall Street en Panamá se da desde el Siglo XIX cuando Bogotá le cede la soberanía en nuestro país con el Tratado Mallarino – Bidlack de 1846.

La convivencia con el Coloso del Norte es difícil por la constante agresión psicológica. El Panamá Cede de 1903 con el Hay-Bunau Varilla genera una mentalidad de protectorado en la elite criolla, la cual todavía se manifiesta en distintas situaciones políticas, económicas, culturales etc. El Panamá Cede es la norma desde la Patria Boba al día de hoy.

Las relaciones de Panamá con la China de Mao tampoco son del todo beneficiosas para la nación de José Domingo Espinar, Buenaventura Correoso, Carlos Iván Zúñiga y Jorge Illueca.

China es una nación milenaria e imperial. El gigante oriental tiene numerosas experiencias como potencia hegemónica en distintas épocas.

El Siglo XIX marcó la llegada de los asiáticos a nuestro país con el ferrocarril interoceánico. La economía panameña está hoy dominada por ellos con la pujante vida empresarial, desarrollada por su permanente inmigración.

El gobierno de Varela, siempre ciego, está a punto de cometer un grave y antipatriótico error que compromete el derecho al futuro de las próximas generaciones de panameños.

El Panamá Cede al permitirle a la China imperial un espacio geográfico en las rlberas del canal para la construcción de la sede diplomática es una decisión irresponsable, la cual pone en peligro la neutralidad del canal.

China es la potencia emergente, que hace del océano Pacífico un lago de su expansión territorial.

La geopolítica mundial de la nación de Mao tiene a Panamá, como la plataforma continental de las relaciones económicas y políticas con la América Hispana. Cederle una de las áreas más estratégicas del patrimonio nacional que conquistamos con sangre, dolor y lágrimas en La épica de la Soberanía contra los gringos, es comprometer los intereses de nuestro país.

La Patria Sagrada tiene su ente ontológico en el área canalera, por tanto solo debe ondear en ese territorio la bandera panameña. Los gobiernos plutocráticos le han cedido a los Estados Unidos, Rusia y al Vaticano espacios significativos, no podemos repetir esa lesión territorial con la sede diplomática a la China imperial

El Panamá Cede es el estigma que atenta contra la gloriosa gesta del 9 de enero de 1964.

¿Se volverá a repetir el dolor de Amelia Denis de Icaza con el poema Al Cerro Ancón? NO lo permitiremos, la ciudadanía militante se hará sentir como lo hizo el 12 de diciembre de 1947.

La postura patriótica es nunca más ceder ni una pulgada del territorio nacional. Me duele Panamá…

Por Ricardo Arturo Ríos Torre

Panamá, septiembre de 2018.

 

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